sábado, 15 de marzo de 2025

¿Los números mandan?...

 LEER: LA DESOBEDIENCIA DEBIDA

¿Sos una persona práctica, materialista y objetiva? Necesitás leer. ¿Sos de temperamento imaginativo y sensible? Necesitás leer. ¿Lo único que te importa es ganarte la vida? ¡Necesitás leer!

Corren tiempos despiadados para quien abrigue la modesta intención de mantenerse curioso, abierto, solidario. Es decir: módicamente humano.

Es difícil entender al mundo, o entendernos con el mundo, si vamos corriendo por un pasillo angosto, entre dos muros achos y altos, atontados por el esfuerzo de sobrevivir y la pausa tóxica

Hospedá un libro en el sótano de tu ‘tiempo muerto’. Podría ser otra forma de ganarte la vida o escapar de la mira del bombardeo.     

Un libro aporta intensidad y sentido a tu rutina, ya sea con datos precisos que ensanchan el conocimiento de la realidad, o con ficciones que alumbran cómo es la realidad del otro lado.

No leer libros es des-vivirse, subsistir cumpliendo puras obligaciones, y abandonarse al embrutecimiento sin el saludable ejercicio de la re-creación. 

Echar a la basura tu tiempo de ocio creativo para que lo triture el engranaje del vértigo, la manipulación y la banalidad, es existir en modo ‘animal de costumbres’.

O leés buenos libros o te escriben la vida. Las 24 hs, los 7 días de la semana, oscuros libretistas mandan a imprimir en tu mente lo que pensás que pensás, te construyen como su personaje, limitan tus capacidades cognitivas, y hacen que repitas el guión que les conviene. 

En las publicidades de estadios de fútbol a veces se ven estas frases.

Todos podemos hacer algo con lo que hacen de nosotros. Espiar el misterio, por ejemplo. Alguien dirá que la existencia es un misterio indescifrable, y que nadie tiene la respuesta: pero ser humanos es usar algo del tiempo buscando, por lo menos, cuáles son las preguntas importantes.

Podremos ser espirituales y soñadores; podremos ser prácticos y materialistas. Pero todos tenemos derecho a que no nos apuren; a mantenernos curiosos, abiertos y solidarios. No hay mundo sin eso. No hay vida fuera de eso. Y para eso resultan imprescindibles los buenos libros.

No es cuestión de tiempo ni espacio, de plata ni clase social, de edad o nivel educativo. Cualquiera puede acercarse, entrar en confianza, hacer amistad, sostener el vínculo, y sobre todo, naturalizar la presencia de libros amigables y provechosos en la vida cotidiana. 

En este rincón donde nos re-unimos te contamos la infinidad de opciones que no te quitan tiempo ni dinero, y pueden enriquecer tu vida de lector. De ahí al hábito del disfrute, y hasta la pasión de leer, hay un solo un paso. Pero esa historia la escribís vos.  

        Edgardo Ariel Epherra

Simone de Beauvoir

ENTRE EL ENSAYO SOCIOPOLÍTICO Y LA MEJOR NARRATIVA


Esta obra recoge tres cuentos ('La edad de la inocencia', 'Monólogo' y el que da título al volumen) en los que Simone de Beauvoir expone sus planteamientos éticos y sociales sobre la condición femenina con rigor de ensayista, pero apelando al formidable oficio narrativo para mostrar esos conflictos desde la ficción literaria. Los tres textos cuentan historias personajes femeninos y exponen sus conflictos sentimentales y morales a partir de tramas bien urdidas. Algunos de los temas que emergen son el de la mujer como esposa insatisfecha, como personaje oculto siempre tras un protagonista masculino, o como ser humano que no logra forjar identidad, cumpliendo mandatos en una sociedad injusta y perversa. Se destaca en la trilogía un estilo literario ágil, un ritmo vivo (que la traducción transmite en toda su belleza y efectividad) y una variedad de recursos técnicos que no pierde solidez en los tres cuentos (un relato más o menos tradicional, con narrador omniscente, en que el diálogo lleva el peso argumental; una historia resuelta desde el monólogo interior, y un diario íntimo). En suma, la pericia de Simone de Beauvoir genera intensas piezas de narrativa literaria en cuyas tramas subyacen planteos morales, sociales y políticos.

Podcast: Onetti, antes que Rulfo y García Máquez

'LA VIDA BREVE': ¿INICIADORA DEL BOOM?


 

viernes, 14 de marzo de 2025

Un llamado a todas las minorías silenciosas

POESÍA DE JUNE JORDAN (Harlem, EEUU)


                        Hey,

                        vengan.

                        Salgan,

                        donde quiera que estén.

                        Necesitamos reunirnos

                        alrededor de este árbol

                        que no fue plantado todavía.

                         del libro Cosas que hago en la oscuridad (Bajo la Luna)


June Jordan fue una poeta estadounidense, hija de inmigrantes jamaiquinos, cuyos versos, ensayos y artículos mantuvieron alto vuelo estético y una inclaudicable preocupación por el fin de las intervenciones militares, los derechos civiles de las minorías y la libertad de la mujer. Fue exitosa columnista de los diarios y revistas de mayor prestigio y reconocida como escritora por la crítica mundial. Murió en Berkeley, California, en 2002.